Dr. Jose Mario Dorantes Rodríguez, Ortopedista y Traumatólogo

Ortopedista y Traumatólogo

El espolón calcáneo es un padecimiento muy común. Es conocido como una protuberancia ósea, muy pequeña, que se forma en el talón, el cual produce un dolor intenso que impide realizar diversas actividades cotidianas, como el simple hecho de estar de pie.

Es un padecimiento que mayormente afecta a las mujeres, y en México el 50% de la población lo ha llegado a sufrir.

Este abultamiento es resultado de una calcificación producida por una inflamación crónica en el conjunto de tendones y tejido fibroso, que se inserta en el talón y se une con la base de los dedos.

Entre los principales factores que inciden en la aparición del espolón calcáneo están la obesidad, microtraumatismos, uso de zapatos inadecuados, tener el pie plano o demasiado arqueado, inclusive la alimentación con un alto contenido de calcio influye en el desarrollo de esta afección.

El principal síntoma del espolón calcáneo es el dolor localizado específicamente en el área de carga de peso del talón y, por lo general, es más severo durante los primeros pasos al levantarse de la cama, disminuye en cierta medida con la actividad, pero reaparece de nuevo tras un periodo de descanso.

El paciente se va a presentar ante el médico refiriendo dolor en el talón y en el tobillo subiendo hasta la pierna, éste es el síntoma clásico.

Si el malestar es muy intenso, lo primero que se hace es manejar el control del peso del paciente; además, se indica una talonera ortopédica en forma de herradura para ayudar al soporte y evitar microtraumatismos al caminar; en otras situaciones se infiltra algún analgésico en el área para reducir la inflamación y las molestias.

Consejos para aliviar el dolor

  • Descanso: Es, sin duda, la primera medida de defensa que hay que tomar ante el incisivo dolor por un espolón calcáneo. Descansaremos el pie para evitar mayor inflamación, evitando correr y hacer movimientos bruscos, permitiendo así que la lesión vaya sanando
  • Ejercicio de la toalla en el suelo: Siéntate en una silla o en el sofá para no perder el equilibrio. Después, pon una toalla en el suelo frente a ti e intenta tomarla con los dedos del pie. Esos sencillos movimientos te ayudarán a recuperar la movilidad y aliviar el espolón calcáneo. Hazlo unas tres veces al día
  • Plantillas ortopédicas: Se trata de unas sencillas plantillas que tienen una zona blanda en la que podremos descansar el talón, de este modo amortiguamos las pisadas y reducimos tanto la presión como el dolor.

Fuente: alianzatex.com

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