Las llamadas megaprótesis se desarrollaron inicialmente para la reconstrucción posterior a tumores óseos, pero también pueden utilizarse en situaciones con gran pérdida de hueso, fracturas complejas o cirugías previas fallidas.
Cada resultado depende de una planeación individual, la técnica quirúrgica, el estado general del paciente y una rehabilitación adecuada.
No todos los casos necesitan una prótesis convencional. En ocasiones, una reconstrucción especial puede representar una nueva oportunidad de conservar la extremidad y recuperar función.
